Mis notas en este blog varían de ánimo, pero cada uno suele estar cargado de la misma energía pendular: culpa, victimización o ego pendejo: inseguridad y bastante miedo.
Hoy quiero hacerme responsable sin reprocharme, sin derramar lágrimas... quiero escribir y así transmutarme. Acá va:
Estoy viva porque merezco estarlo y, por más absurdo que suene, esta es una afirmación que decido creer.
Estas últimas dos semanas he tenido que admitirme, con mucha pena, que tengo miedo a que algunas cicatrices dejen de dolerme. Lo sé suena ilógico; pero mi zona de comodidad está llena de ausencias, de muros de contención para jurarme segura y libre en soledad y de anécdotas que suturan la piel recién regenerada. Es como si me arrancara el grano de mi herida porque necesito que me duela para no avanzar. ¡Cuidado sanar asusta!
Es correcto, estoy "sola" por que he querido estarlo. ¿Por qué?
Porque había decidido ver el espacio que siempre ha estado vacío (y no volverá a estar lleno) en la mesa del comedor, en vez de optar por disfrutar la compañía de los otros tres espacios llenos a mi lado. Porque cada vez que me he sentido mal, cierro la puerta de mi cuarto, lloro sola en el carro o en silencio y me alejo de las -impresionantemente bastantes- manos que me dicen acá estoy con vos, acompañandote no tenés que pasarlo sola, te quiero así como sos.
Porque cada vez que un hombre me dice "sos maravillosa pero no puedo amarte" me escondo y cobijo en el miedo a que mienta o quizás más bien por miedo a que sea cierto y así no tener más remedio que saberme hermosa y valiosa... pero eso implica andar a ciegas y con mucha vergüenza reconozco he encontrado las formas más autodestructivas para justificar el cariño en un "no"... ¡puta! Cómo me duele saberme tan sádica. Es como dice Carola Castillo "buscamos quien nos violente para violentarnos nosotros por medio de ellos..." bueno yo reconozco que no he podido recibir su amoroso rechazo que me dice: merecés más y yo no tengo con qué pagarte lo que vales... Lo más oscuro es que traduzco lo anterior en no sos bonita, es que te quiero sólo porque me llenás el ego, no me importás o simplemente no sos suficiente. Así he podido sufrir por años mi ruptura con mi ex y al menos un par de vinculaciones subsecuentes... ( Debo agregar que soy una persona intuitiva y perspicaz y sé identificar cuando alguien genuinamente siente lo que dice; pero ahí si me juro "ciega, sordo-muda" jajaja)
Porque cada vez que alguna persona me ha dejado verle el alma; yo logro ver la belleza detrás de sus demonios y más atroces pesadillas... pero me he reusado a ver la mía. Es como si me empeñara en impulsar a otros a sanarse, a abrazarse, a verse, a quererse y aceptarse porque yo no lo he conseguido hacer de manera consistente y sentida conmigo misma.
Repito con frecuencia que la gente es un espejo. Pues quizás veo tan facilmente las inseguridades en otros porque no he querido ver las mias... y esto me asusta, me duele, me cansa. Más ya me cansé de huirme.
No voy a ser extremista y decir que todo mi proceso introspectivo y de sanación no ha servido para un coño; la verdad si he ido avanzando y poco a poco mis insights han dando sus frutos. Ahora soy mucho más sincera conmigo misma, me estoy dejando ser más vulnerable y humilde.
Hoy DECIDO CRECER. Soy responsable de no haberme querido, de no haberme sabido valiosa, de haber saboteado las oportunidades de tener una relación de pareja en la que sabía podía ganar y de refugiarme en el miedo para no ser feliz.
Salir de esta cómoda infelicidad infundada es un trabajo diario y cuyo reto para mí es no aflojar o quedarme en un impulso desesperado; sino en un deseo intrínseco por no volver a la posición de victima que se fundamenta en mi irresponsable berrinche de querer otra realidad...
Reconozco que tengo todo para ser feliz; comenzando con el inmenso amor que Dios ha puesto en mi vida y que se manisfiesta en todo: desde el privilegio de venir acompañada, de tener a mi familia conmigo, de sentir la compañía en todos los seres vivos, de tener el don de sentir la energía y poder transmutarla, de tener el honor de ser complice de decenas de personas y conocer los tesoros de sus corazones. Por ser amada por muchas personas y ocupar un lugar importante corazones que también tienen uno en el mio. Por compartir sonrisas, abrazos y miles de gracias con aquellos que me he cruzado en el camino hasta por saberme parte del mundo y revitalizarme cuando me conecto con la tierra. Porque es mi derecho y porque decido ejercerlo.
No me gusta la palabra "quiero" porque supone posibilidad. Yo no quiero ser feliz y tampoco quiero un novio, amigos o buenos compañeros. Del querer al hacer, hay un paso gigante que se llama acción, convicción y constancia.
¡Yo soy feliz y soy amada ya mismo!... #bienvenidaalos30
..."Que la primera opción no sea sufrir"... Carola Castillo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario